Los Pequeños Cottolengos toman su nombre del Santo de la Caridad San José Benito Cottolengo, que fundó en 1832, en Turín (Italia), la “Pequeña Casa de la Divina Providencia”, donde se asilan unas 10 mil personas entre los que se cuentan enfermos, discapacitados y aquellos más marginados por la sociedad. Don Orione se inspiró en la obra de este Santo y fundó las  Casas de la Caridad que luego se propagaron por el mundo (con presencia en más de 30 países), siendo conocidos por la gente como los “Pequeños Cottolengo”.

 

El Pequeño Cottolengo es un modelo de testimonio cristiano sobre las condiciones de vida diferentes, como lo son las de personas con discapacidad intelectual. Está orientado a entregar a estas personas la mejor calidad de vida posible, para que, con dignidad y autonomía, puedan alcanzar su máximo desarrollo, asistidas y acompañadas por los miembros de su familia, de la Obra de Don Orione, su personal y sus benefactores.